martes, 2 de junio de 2026

San Andrés Tuxtla, un municipio preocupado por la preservación de la Reserva de la Biosfera.

*Tribuna Libre.*

Por Eduardo Beye. 

San Andrés Tuxtla, un municipio preocupado por la preservación de la Reserva de la Biosfera. 
Este esfuerzo municipal no solo honra la extraordinaria riqueza natural de la región, sino que posiciona a la cabecera de Los Tuxtlas como un ejemplo inspirador de cómo el desarrollo local puede armonizarse con una profunda responsabilidad ecológica.
En los últimos días, el Ayuntamiento de San Andrés Tuxtla ha reforzado su compromiso ambiental con iniciativas claras y efectivas como las siguientes:
•  Capacitación en normatividad de vida silvestre: Elementos de la Policía Municipal participaron en una jornada formativa impartida por la PROFEPA y la Dirección de Medio Ambiente municipal. Se abordaron la identificación, clasificación y procedimientos de protección de especies de flora y fauna silvestre en riesgo, fortaleciendo las capacidades de respuesta institucional. 
•  Inicio de la temporada de liberación de tortugas marinas: En las playas de Toro Prieto se realizó la primera liberación de crías de tortuga verde (Chelonia mydas), gracias al valioso trabajo del Campamento Tortuguero local. Cada cría devuelta al mar representa un paso concreto hacia la recuperación de esta especie emblemática. 
Estas acciones se suman a intervenciones recientes como la atención, resguardo y liberación exitosa de un cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii) en la laguna de Asmolapan del Cortijo Sobrevals, en coordinación con Protección Civil, CONANP y el Comité de Vigilancia de PROFEPA.
Desde el inicio de su gestión, Rafa Fararoni ha impulsado un enfoque integral: coordinación constante con autoridades federales y estatales para proteger fauna silvestre, campañas de limpieza y orden urbano, educación ambiental en escuelas, apoyo a reforestación y una agenda verde municipal que prioriza la sostenibilidad.
Es especialmente positivo que se esté retomando con fuerza la visión de rescate y preservación de la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas. Declarada en 1998, esta área protegida —uno de los últimos remanentes de selva húmeda neotropical en el norte de su distribución— representó en su momento un gran avance histórico. Desde décadas anteriores ya existían esfuerzos pioneros, como la protección del Lago de Catemaco en 1937, el Volcán San Martín en 1979 y la Sierra de Santa Marta en 1980, que buscaban frenar la deforestación y el saqueo de recursos.
Sin embargo, en administraciones pasadas, la Reserva sufrió un lamentable descuido. A pesar del decreto presidencial de 1998, durante años prevaleció la falta de presupuesto, vigilancia insuficiente, ausencia institucional (incluso con oficinas de PROFEPA acéfalas), y presiones como la ganadería extensiva, el cultivo intensivo y la tala ilegal. Esto derivó en una pérdida significativa de cobertura forestal: miles de hectáreas de selva primaria desaparecieron entre 2002 y 2023, fragmentando hábitats y poniendo en riesgo la biodiversidad única de la zona.
Frente a ese abandono, resulta muy positivo y esperanzador que hoy se retome con determinación esa visión original de rescate y preservación. Presidentes municipales como Fararoni, que asumen el reto con convicción, demuestran que es posible gobernar con una visión de largo plazo que privilegia el bienestar ciudadano sostenible. No se trata solo de acciones inmediatas, sino de construir un legado que trascienda sexenios.
Para San Andrés Tuxtla, estas políticas fortalecen la identidad, impulsan el ecoturismo, generan empleos verdes y mejoran la calidad de vida, al reducir riesgos como erosión, contaminación y pérdida de recursos hídricos. La ciudadanía se involucra, fomentando orgullo y corresponsabilidad.
Para la región de Los Tuxtlas, representan un freno real a la fragmentación de hábitats y contribuyen a mantener corredores biológicos entre volcanes, lagunas y selvas, aumentando la resiliencia frente al cambio climático.
Para Veracruz, refuerzan uno de los principales pulmones verdes del estado y su condición de territorio megadiverso.
A nivel planetario, estas acciones locales suman al esfuerzo global contra la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. La Reserva almacena carbono, regula ciclos hídricos y protege especies amenazadas que forman parte del patrimonio genético mundial.
El gobierno de Rafa Fararoni en San Andrés Tuxtla muestra que la verdadera modernización incluye un respeto activo y profundo hacia la naturaleza. Retomar esa visión de conservación no solo salva especies y limpia ríos: protege el futuro de las generaciones venideras y contribuye a un mundo más equilibrado.
San Andrés Tuxtla está dando un ejemplo inspirador que merece reconocimiento, apoyo y continuidad. Los Tuxtlas, Veracruz y el planeta lo necesitan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Así en Veracruz

Mi interés convertir este Blogger en un vehículo de comunicación. me interesan los temas sociales, políticos y culturales. Te invitamos a usar este espacio para la denuncia ciudadana.