Tercera Parte: El Nacimiento del Vengador Radioactivo y el Legado de un Súper Héroe Xalapeño
Por Ignacio Osorno.
En esta entrega, me remito a otra parte de la interesante charla que sostuve con mi amigo el Dr. Ricardo Muñoz, y esta comenzó sobre la reflexión que hicimos ambos en relación con esa delgada línea que muchos mencionan entre el deporte y el espectáculo en la lucha libre, el Dr. Ricardo Muñoz Riaño, mejor conocido como Dr. Radioactivo, fue contundente:
“Precisamente este es un ‘deporte-espectáculo’; el deporte y el espectáculo es una unidad, con lo que se mide. Porque la lucha libre se entrena en la semana: tumbling, lucha a ras de lona, lucha olímpica, pesas… Por supuesto, porque para ser luchador primero hay que parecerlo. Tú vas orientando a los muchachos sobre qué es lo que hace falta o qué es lo que requieres”.
Sobre la exigencia de exponer el físico en todo momento para brindar un buen espectáculo, el médico y luchador comentó:
“Tienen un entrenamiento físico y mental, y pues el entrenamiento es arduo y constante”.
El origen de Lucha Libre Radioactiva
Fue entonces cuando el Dr. Muñoz Riaño se remontó al verdadero origen de su proyecto más personal:
“Para conocer el inicio hay que remontarse a hace más de quince años, cuando mi hijo y yo creamos un personaje llamado El Vengador Radioactivo. En ese entonces se trataba de crear un primer súper héroe xalapeño, con la intención de contar historias de un súper héroe, pero ya no en Nueva York o en México, sino ahora en Xalapa. A partir de ahí producimos videos, se hicieron cómics y se hizo un gran esfuerzo… pero parece que Xalapa está peleada con la fantasía”, comentó irónicamente.
El Dr. Radioactivo, reconocido fanático de los cómics y radioterapeuta, encontró una conexión natural con su alter ego:
“Si a eso le sumas mi actividad profesional que implica dar radiaciones contra el cáncer… pues si Bruce Banner por los rayos gama se convirtió en Hulk… ya te imaginarás. Si alguien me hubiera hecho ver esa similitud desde mis inicios en esta noble profesión médica, le hubiera yo echado ganas a este proyecto de Lucha Libre Radioactiva mucho antes”.
Así nació la idea del Vengador Radioactivo. Al acercarse a la Arena Xalapa con el proyecto, recibió interés inmediato, aunque no siempre bien enfocado:
“Se acercó mucha gente que ahora conozco. De inicio pensaban que solo iba a ser un personaje tipo botarga y algunos se ofrecieron a luchármelo. Pero yo quería que fuera una plataforma para la vida, sobre todo para apoyar a alguien y que se le apareciera su ‘Hado Padrino’”, explicó, haciendo alusión a la figura de un mecenas o patrocinador que impulse a los jóvenes luchadores.
Un camino empinado
Sobre si fue fácil desarrollar el proyecto, el Dr. Muñoz fue honesto:
“Yo esperaba que fuera fácil, pero en realidad fue un camino de subida, con lluvia y empedrado. Es decir, un trabajo complicado. Porque la gente mal interpreta muchas situaciones. Incluso el primer Vengador comentaba que lo golpeaban fuerte, porque lo miraban con envidia”.
Además, el panorama de la lucha libre local en aquel momento no era el más favorable:
“Cuando yo regresé a la Arena Xalapa, conté dieciséis personas del público, un solo foco, los baños cerrados… y pues me dije: ¿qué está pasando?”.
A pesar de las dificultades, el Dr. Radioactivo se muestra orgulloso del impacto que ha tenido:
“Si alguien me preguntara ¿has influido en la lucha xalapeña como Dr. Radioactivo y todo lo que implica? Sin pena alguna te diría que sí. De alguna u otra forma comenzamos a formar gente, a exigirles más a los chamacos. Eran las épocas de Corsario de Fuego, de Poseidón, Rey Infierno y todos venían. Fue una camada muy talentosa de jóvenes y pues los viejos se dieron cuenta que ya lo eran. Ya la época romántica de la Arena Xalapa se había acabado: cambio de administración, ya se había ido la familia Herrera, Eraclis Fenerly ya se había separado de la lucha libre, y las luchas de los domingos desaparecieron, por muchos motivos… Recordemos que no solo la lucha libre cambia, el público cambia también y la cosmovisión del espectador cambia también”.
El Dr. Muñoz cierra esta parte de la entrevista con un dato que pronuncia con evidente orgullo:
“El Vengador Radioactivo ha sido el único luchador xalapeño que, después de Octagón, llegó a la Arena México, sin temor a equivocarme”.
El legado del Vengador
En cuanto a la conclusión de esa primera etapa del proyecto, el Dr. Ricardo Muñoz Riaño recuerda con satisfacción:
“A ese Vengador Radioactivo se lo lleva Octagón a México y ahora es El Dragón Legendario. A mí me da mucho gusto que él no olvida sus raíces y, sobre todo, me da mucho gusto ver cómo le ha cambiado positivamente la vida y se ha convertido en un súper deportista. Hay que focalizarlo de vez en cuando: aparece en la Arena México y en El Coliseo”.
Con esta tercera entrega, las Crónicas Enmascaradas nos permiten conocer más a fondo el origen, los obstáculos y el legado de uno de los proyectos más singulares de la lucha libre en Xalapa. La historia del Dr. Radioactivo y su Vengador aún tiene muchos capítulos por contar.
Continuará la próxima semana con la cuarta parte de esta entrevista.
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