Por Ricardo Garay.
En medio de su destacada trayectoria como radioterapeuta y director de la prestigiada Clínica de Oncología y Radioterapia Dr. Ricardo Muñoz Ceballos, el Dr. Ricardo Muñoz Riaño ha construido un legado paralelo fascinante: una de las colecciones más ricas y completas de cultura popular de los años setenta y ochenta que existe en Veracruz.
Su acervo es un verdadero museo viviente. Cuenta con una formidable colección de cómics de esa época dorada, joyas que capturan la imaginación de toda una generación. También resguarda una valiosa serie de acetatos (discos de música) de los 70 y 80’s, piezas auténticas que guardan los sonidos que marcaron toda una era: rock, baladas, gruperos y los grandes éxitos que sonaban en las radios y fiestas de entonces.
A esto se suma una impresionante selección de arte original de películas, junto con juguetes y figuras de colección que completan un panorama nostálgico y lleno de valor histórico y sentimental.
Sin embargo, es su colección de máscaras de luchadores la que brilla con luz propia y lo coloca en un lugar único. No se trata de réplicas: son máscaras “luchadas”, auténticas, que fueron usadas en el ring, que sudaron, sangraron y celebraron triunfos ante el público. Cada una lleva impresa la energía real de los combates y la historia de los gladiadores que las portaron.
Lo que eleva esta colección a otro nivel es el profundo conocimiento del Dr. Muñoz Riaño. No solo colecciona: estudia, documenta y revive la historia detrás de cada pieza. Sabe el origen de cada máscara, los luchadores que la llevaron, las rivalidades legendarias y los momentos icónicos que marcaron carreras. Ese saber enciclopédico lo ha convertido en un referente indiscutible y en una fuente obligada de la lucha libre en Xalapa. Periodistas y medios locales y nacionales lo buscan constantemente para entrevistas y reportajes, porque nadie une con tanta pasión y rigor la cultura popular con la historia viva de la lucha libre.
El Dr. Ricardo Muñoz Riaño demuestra que la grandeza está en cuidar vidas desde la medicina y, al mismo tiempo, preservar la memoria cultural que alegra y une a la gente. Su colección no es solo un hobby: es un verdadero patrimonio de Xalapa que merece ser compartido y celebrado.
¡Ojalá pronto podamos disfrutar de una exposición que permita a las nuevas generaciones admirar estos tesoros y escuchar de su boca las épicas historias que hay detrás! Gracias, doctor, por cuidar con el mismo cariño a sus pacientes y a nuestra querida cultura popular.
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