Por Javier Moreno.
Más de 3 millones de litros de capacidad ya han sido rehabilitados y puestos nuevamente en operación en el municipio de San Andrés Tuxtla. Se trata de un avance concreto y relevante que el gobierno encabezado por el presidente municipal Rafa Fararoni está impulsando a través de la CMAPS, con el objetivo de reducir los constantes cortes de agua, mejorar la distribución y optimizar los tandeos en diversas colonias y comunidades.
Este esfuerzo trasciende lo meramente técnico. Para la población representa un alivio tangible en uno de los servicios más esenciales: el acceso regular al agua potable. Familias, escuelas, comercios y adultos mayores se benefician directamente de una mejor presión y continuidad en el suministro, lo que incide positivamente en la salud pública, la higiene y la calidad de vida diaria.
La visión del alcalde Rafa Fararoni y su equipo es clara: recuperar la infraestructura que por años permaneció en el abandono, modernizar los sistemas obsoletos y garantizar que el municipio cuente con una red de agua potable en condiciones óptimas. No se trata de promesas superficiales, sino de atender las necesidades básicas que durante mucho tiempo fueron relegadas.
En este proceso ha sido fundamental la labor del Ing. Jesús Vera al frente de la CMAPS. Su gestión técnica, comprometida y eficiente ha permitido que estos trabajos avancen con celeridad y seriedad, logrando resultados visibles que los ciudadanos ya comienzan a percibir.
Resulta inevitable reflexionar sobre el estado de abandono en que las administraciones anteriores dejaron la infraestructura hidráulica del municipio. Tanques, redes y sistemas completos fueron olvidados, sufriendo un deterioro progresivo que terminó afectando severamente a la población. Hoy, el gobierno actual enfrenta esa pesada herencia con trabajo sostenido, recursos y decisión política, demostrando que es posible revertir años de descuido.
Lo más valioso de esta historia es que San Andrés Tuxtla se está convirtiendo en un ejemplo claro de lo que puede lograr la nueva política cuando quien gobierna está cercano al pueblo y prioriza las necesidades reales de la gente. En Veracruz, donde muchos municipios aún enfrentan problemas históricos de abasto de agua, estas acciones demuestran que con voluntad, trabajo honesto y enfoque en lo básico es posible transformar la realidad.
Este modelo de gestión —atender primero lo olvidado, ejecutar con eficiencia y rendir cuentas con resultados— merece ser replicado en otras regiones del estado. Rafa Fararoni está mostrando que sí es posible gobernar pensando en la gente y no en la foto.
Como bien señala el propio presidente municipal: “Aquí andamos, trabajando y atendiendo lo que por años estuvo en el olvido. No paramos”.
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