En San Andrés Tuxtla.
Priorizando el bien común: Por qué se mantiene el cambio de sentido en Ejidatarios.
Por Redacción.
En la reciente sesión de cabildo abierto del Municipio de San Andrés Tuxtla, vecinos de las colonias Bosque Fovissste y Villa San Andrés expresaron su inconformidad por el cambio de sentido en la calle Ejidatarios. Es comprensible su malestar: cualquier modificación en la movilidad diaria afecta rutinas, tiempos de traslado y, en algunos casos, genera congestiones puntuales. Sin embargo, es importante contextualizar esta medida más allá de las molestias inmediatas.
El Ayuntamiento de San Andrés, encabezado por el Presidente Municipal, tomó esta decisión no por negligencia ni por descuido, sino precisamente por responsabilidad. Revertir el sentido de la calle Ejidatarios a su configuración anterior tendría un impacto directo y negativo sobre una importante carretera de la zona. Esta vía no solo conecta colonias locales, sino que forma parte de un flujo vehicular mayor que, de modificarse inadecuadamente, podría generar cuellos de botella, riesgos de accidente y afectaciones a la conectividad regional.
Las buenas administraciones no se miden por dar gusto inmediato a todas las voces, sino por tomar decisiones que equilibren las necesidades presentes con la viabilidad futura de la ciudad. En este caso, el cambio de sentido obedece a estudios técnicos, análisis de flujo vehicular y opiniones de expertos en movilidad y tránsito. No se trata de una ocurrencia, sino de una medida que busca evitar un problema mayor en la carretera principal, que afecta a miles de usuarios diariamente, no solo a las colonias directamente involucradas.
Es sabido que gobernar implica tomar decisiones difíciles. Es prácticamente imposible satisfacer al 100% de la ciudadanía en temas de movilidad, porque cada cambio beneficia a unos y genera incomodidades a otros. El Presidente Municipal de San Andrés ha demostrado con esta y otras acciones que prefiere basar sus resoluciones en datos, proyectos técnicos y recomendaciones especializadas, antes que ceder ante presiones momentáneas o demandas sectoriales.
Los vecinos tienen todo el derecho de expresar sus inquietudes, y el cabildo abierto es precisamente el espacio para hacerlo. Pero el Ayuntamiento también tiene la obligación de velar por el interés general y la seguridad vial de toda la población. Revertir una decisión técnica fundamentada solo por presión ciudadana sería, en este caso, una ligereza que podría traer consecuencias más graves a mediano plazo.
Apoyamos la postura firme del Presidente Municipal: las ciudades se construyen con visión, no solo con aplausos. El diálogo debe continuar, pero las soluciones deben seguir basándose en estudios serios y no en la emoción del momento. San Andrés necesita más de este tipo de decisiones responsables.
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